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Abr 26

Comida macrobiótica

Aquellos que han probado la comida macrobiótica saben que su sabor es algo distinto, más intenso y natural: sabe casi a vida. Y es que la alimentación basada en productos de comida macrobiótica busca precisamente eso: cambiar el estilo de vida de aquel que la toma para mejor gracias a las propiedades que contienen los alimentos macrobióticos, mucho más saludables que aquellos adulterados que podemos encontrar comúnmente en cualquier supermercado al uso.

Este estilo de vida se basa en una alimentación nacida en oriente, promovida sobre todo por personas japonesas y chinas que se basa en el equilibrio entre la naturaleza, el cuerpo humano y el sentirse bien. Popularmente denominados como el “Ying y el Yang”, la comida macrobiótica se divide en dos grandes grupos alimenticios los cuáles proponen en todo momento estar en armonía, ingerir mismas cantidades y calidades de unos y otros para poder establecer una sensación de bienestar plena en nuestro organismo.

Una cosa muy curiosa que todos aquellos iniciados en esta dieta toman a broma es el masticar mucho la comida. 50 veces al menos, es lo que se recomienda. Pues bien esto es beneficioso también y cumple su función la cual es hacer que nuestro organismo pueda digerir cada alimento con el menor esfuerzo posible. Por supuesto, las grasas y los alimentos menos saludables están prohibidos en esta dieta de comida macrobiótica y todo aquello que cocines debe ser con aceite vegetal saludable. Se hará especial hincapié en cereales como el arroz o el trigo para la mayoría de tus grandes comidas, aunque las harinas variadas con las que éstos alimentos suelen estar preparados no entran dentro de esta dieta, evidentemente.

Hay muchas personas que han estipulado la comida macrobiótica como su estilo de vida, y la forma correcta (y para mí, exagerada) de llevarlo sería muy dura ya que prácticamente deberías aprender a cultivar tus propios alimentos y perder grandes nutrientes. Por ello siempre aconsejo que utilices una dieta algo más moderada que no se base exclusivamente en ese estereotipo, pero en la que sí incluyas alimentos de comida macrobiótica.